Claves de las franquicias para sobrevivir a las crisis económicas

Pese a la baja del consumo y la economía en recesión, los comercios franquiciados de diferentes rubros mantienen sus niveles de ventas y comienzan a mostrar una marcada brecha de competitividad frente a sus competidores que no son franquiciados. Cuáles son las claves de este fenómeno que convierte a las franquicias en la alternativa más segura a la hora de abrir un comercio.

Las ventas y la afluencia de consumidores en los locales de las marcas que explotan el sistema de franquicias hablan por sí mismos: las franquicias parecen ser invulnerables (o, al menos, vulnerables en menor medida que sus competidores independientes) a las crisis económicas. Otra prueba de ello es la gran cantidad de franquicias que perduran en el tiempo tras haber atravesado varias crisis económicas; en contraposición de los emprendimientos individuales que no pudieron sobrevivir a una mala racha. Estas son algunas de las claves que demuestran por qué, especialmente en contextos como el actual, una de las mejores opciones que posee el interesado en abrir un comercio es hacerlo a través de la industria del franchising:

Formas de pago y financiación: Si bien recientemente entró en vigencia la obligatoriedad de aceptación de tarjetas para todo tipo de comercios, en muchos de los locales independientes es habitual que esto no se cumpla; especialmente cuando hace poco de su instrumentación y que aún no se han conocido las consecuencias de su desatención. Esto no ocurre en los locales que son franquicias de grandes marcas, ya que las grandes marcas franquiciantes lo exigen a sus franquiciados desde hace ya bastante tiempo. Y los consumidores lo saben; por ello, si por algún motivo precisan abonar sus compras con estos métodos (porque no disponen efectivo en ese momento, porque aún no cobraron su sueldo, etcétera) su primera opción en una franquicia.

Promociones: Estas grandes marcas que agrupan a muchos comercios franquiciados también suelen ofrecer una serie de promociones que un emprendimiento independiente no puede brindar. Desde algunas movidas de marketing promovidas por la empresa (como un descuento en productos nuevos, promociones en días de bajo consumo o de productos estacionales) hasta algunos acuerdos que sólo una gran empresa puede establecer a nivel institucional (descuentos, devoluciones y cuotas con tarjetas; adhesión a programas de fidelización con beneficios, co-brandings, etcétera).

Calidad: En épocas de dificultad económica, en las cuáles el consumo se retrae y cada decisión de compra es meditada con meticulosidad, los consumidores se vuelven más exigentes. Y el precio no es la única variable considerada: pagar un plus por un producto o servicio de primera calidad garantiza que no se expone a riesgos de diversa naturaleza que pueden resultarles mucho más costosos. Por ello que es normal que, ante contextos como el presente, la gente priorice hacer sus compras en un comercio franquiciado que en un emprendimiento independiente.

Beneficios asociados: El consumir productos y servicios de marcas consolidadas puede acarrear más beneficios que los vinculados a la calidad, precio y accesibilidad. Estas marcas muchas veces suelen contar con programas de beneficios propios, concursos, etcétera; que las posicionan en ventaja respecto de comercios no franquiciados. Y aun cuando la marca no ofrezca ninguno de los mencionados valores adicionales, el solo hecho de ser cliente de una marca reconocida, brinda a los consumidores un valor agregado a nivel emocional: el sentido de pertenencia a una clase social o a un estilo de vida, que es la experiencia de marca que un emprendimiento independiente y menos reconocido jamás podrá brindar.

Relación costo – beneficio: Todos los puntos expuestos anteriormente tienen una incidencia clave en las decisiones de compra de los consumidores. Aun cuando los productos y servicios de las marcas franquiciadas puedan superar en precio a los de emprendimientos independientes (cosa que no siempre ocurre), los factores mencionados compensan ese adicional de precio y pesa aún más que el factor económico en las elecciones de consumo.

Garantías del sistema probado por ley: Con la entrada en vigencia de la Ley de Franquicias Comerciales de la mano del nuevo Código Civil, las empresas que deseen expandirse a través de la venta de franquicias deben contar con al menos 2 locales operando por 2 ejercicios anuales cerrados, para garantizar el éxito a sus nuevos franquiciados. Por lo cual, un nuevo comercio franquiciado no se embarca en una aventura comercial como lo hace un emprendimiento independiente.

La internacionalización de las franquicias argentinas: nuestro país se ha consolidado como el principal exportador de franquicias de la región y el Estado, consiente de la competitividad e impacto estratégico de este sector sobre la economía, está acompañando fuertemente el desarrollo internacional del sistema. Es así que a través de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional y la Dirección de Comercio Exterior de Ciudad de Buenos Aires está impulsando la creación del Consorcio de Exportación de Franquicias Argentina (CEFA). Aun cuando el consumo puede estar por debajo de los niveles deseables en el mercado doméstico, las empresas del sector son apoyadas por su impacto en el PBN. Otra ventaja competitiva más que poseen las franquicias respecto a sus competidores independientes.

Por todas estas razones, si un emprendedor decide invertir en una pequeña empresa, el sistema del franchising le ofrece varias opciones dentro de cada rubro para garantizarle el éxito. En la edición 2018 de Franquicias Argentina, que se llevará a cabo los días 6, 7 y 8 de agosto en La Rural, Predio Ferial de Buenos Aires, los interesados en iniciar un emprendimiento podrán conocer en un único espacio todas las opciones de inversión en este modelo de negocios probado y seguro.

Susana Perrota.

Vicepresidente y Líder del Comité de la Mujer de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias.

 

Fuente: www.sinergiapr.com.ar